La mayoría de las pymes en Paraguay creen que la ciberseguridad es «cosa de empresas grandes». Es un error caro: los atacantes prefieren empresas chicas justamente porque saben que nadie está mirando.
No hace falta un departamento de seguridad ni un presupuesto enorme. Hace falta cerrar las puertas más obvias, que son las que casi siempre quedan abiertas.
Los errores que más vemos
- Contraseñas compartidas entre varias personas del equipo, y nunca cambiadas.
- Accesos de ex empleados que siguen activos meses después de que se fueron.
- Backups que «existen» pero nadie probó restaurar nunca.
- WhatsApp Business o el mail de la empresa sin verificación en dos pasos.
- Facturas o pagos que se aprueban solo por un mensaje de WhatsApp, sin ninguna verificación adicional.
Lo mínimo que toda empresa debería tener
- Verificación en dos pasos en correo, WhatsApp Business y cualquier sistema con datos de clientes.
- Un proceso claro para dar de baja accesos cuando alguien deja el equipo, el mismo día.
- Backups automáticos, con una prueba de restauración al menos una vez al año.
- Un segundo canal de verificación para pagos o transferencias grandes, además del mensaje de texto.
La mayoría de los incidentes que vemos no son ataques sofisticados: son un mensaje de WhatsApp bien armado que alguien contestó sin dudar, o una contraseña que se usa hace tres años en cinco sistemas distintos.
Antes de invertir en herramientas, conviene entender exactamente dónde están los puntos débiles reales de tu operación, no los que «se supone» que hay que cubrir.